“Cuando esa propuesta fue sometida a lo interior del Consejo de la Seguridad Social, el Colegio Médico fue la única instancia que se abstuvo y decidimos no participar en ese festín. Eso lo enviaron un día antes y quedamos inmerso en la perplejidad, por eso fue que ni siquiera nos dio tiempo de plantear una oposición concreta”, explicó Caba.
Culpa al sector obrero y empresarial de ser cómplices en las intenciones mal sanas de usar estos recursos en obras ajenas a la ley. “Estamos expuestos a dejar a los dueños de esos recursos sin nada, por hacer inversiones erráticas.
Aclaró que la ley 87-01, sobre la Seguridad Social, contempla que eventualmente esos fondos podrían tomarse para invertirse en obras que involucren bienes raíces, pero que en nigún acápite señala que esos fondos pueden usarse para otro tipo de construcciones.
“Se llegó a rumorar que los fondos se usarían para un proyecto turístico en el Complejo Juan Marichal (Estadio Quisqueya) y eso nos dejó tan perplejos que nos opusimos desde que nos llegó, aunque vale decir que el Colegio Médico no tiene derecho al veto”, agregó.
El derecho al veto es el derecho que tiene una entidad que pertencezca a una asociación o institución, de oponerse a una resolución mayoritaria. Esto implica que el CMD no tiene derecho a oponerse juridícamente a una decisión tomada por el Consejo de la Seguridad Social.
“Cada vez que se llama al pobre, o es para una campaña electoral o para joderlo”, concluyó Senén en la Z101.

















