Jones admitió en 2007 haber ingerido el esteroide indetectable THG, epicentro del escándalo que rodeó al laboratorio BALCO.
La atleta había ganado en Sydney tres preseas de oro (100, 200 m y relevo 4x100) y dos de bronce (longitud y relevo 4x400), que poco después tuvo que devolver.
Posteriormente reconoció haberse dopado pero fue enviada seis meses a prisión por haber mentido en un primer momento.
Con 34 años, Jones espera relanzar su carrera en el deporte de los cestos.
"Estoy muy entusiasmada. Podría no ser la típica novata en la liga, pero tengo la energía de los debutantes", dijo.
"Tengo ganas de competir contra las mejores atletas femeninas del mundo", agregó Jones, que ganará el mínimo estipulado de 35.000 dólares por la temporada 2010.
La ex atleta ya había jugado básquetbol en 1994, desempeñándose como guardia titular en el equipo de la Universidad de Carolina del Norte que ganó el campeonato nacional.
En 2003 los Phoenix Mercury se interesaron por ella y la eligieron en la selección de talentos (draft) de entonces, pero Jones nunca llegó a jugar.

















